27 de abril de 2017

2404- TOMA DEL FRASCO, CARRASCO.

Por si no había llovido bastante mierda sobre el independentismo catalán y sus secuaces, los representantes de la "Organització Internacionalista dels Països Catalans Ítaca", aquellos que ven a la hipotética Cataluña independizada como símbolo de riqueza para todos, han visitado Venezuela. Con los 'sabios' consejos de Nicolás Maduro, gamberro aprendiz a dictador, creen sin duda poder alcanzar su meta, que no es otra que la de construir una república bananera donde 'los perros sean atados con longanizas' y por las Ramblas campen a sus anchas las 'gallinas de los huevos de oro', picoteando las migajas de pan que, entre los quioscos, hayan dejado caer los viejos catalanes de pro. 

Los de pro, sí. Aquellos que se levantaban a las 5 de la madrugada para abrir sus negocios mayoristas a las 6:00AM y poder entregar sus mercancías en las tiendas minoristas antes de que abrieran sus puertas. Pero el tiempo no perdona y aquellos ya se jubilaron. Solo los gamberros holgazanes sobreviven porque, aunque también se jubilen y mueran, siempre tienen quienes les cojan el testigo y continúen la carrera. Una lástima que no ocurra lo mismo con aquellos catalanes de los que antes hemos hablado, como símbolo del amor al trabajo. 
Lamentablemente Cataluña ya no es lo que era. Hasta apenas unas décadas atrás era el símbolo de la hormiga, pero en la actualidad se ha convertido en tierra de cigarras, que mira mal (e incluso amenaza) a quienes trabajan.

Primer mapa del Reino de Valencia. 
Unas veces por no rotular su negocio en catalán, otras por no seguir las consignas propuestas por los independentistas. Creíamos haberlo visto todo, pero no. Nos faltaba ver al venezolano Nicolás Maduro, como glorioso pilar del independentismo catalán, sujetando la estelada y con la satisfacción de quien siente los ansiados lametones en sus orondas posaderas, especialmente en un momento en que el mundo entero le recrimina sus actuaciones antidemocráticas. Aunque será difícil ver algo que supere a la foto que encabeza esta entrada, si no morimos antes, todavía hemos de ver mucho más... Para esta gente no hay sentido de la medida, hasta el punto de pretender que el antiguo REINO DE VALENCIA siga sus pasos. ¡Esperad, que ahora va...!

RAFAEL FABREGAT

26 de abril de 2017

2403- MI CASA ES MI CASTILLO.

Mi casa es mi castillo... Una frase archiconocida que alguna vez todos hemos empleado y así de literal se lo tomó el alcalde de Rothenburg (Alemania) que se la construyó sobre una antigua torre medieval. Últimamente, independientemente de su aspecto exterior, todos aquellos que pueden, intentan que el clima de sus casas sea lo más regular posible a lo largo del año. Es el invento del aire acondicionado, que igual nos sirve para calentar como para refrigerar el ambiente del hogar, haciéndolo totalmente estable sea cual sea el tiempo que haga en la calle. Sin embargo parece ser que eso no es muy bueno para nuestra salud. El cuerpo está preparado para esos cambios climáticos y el hecho de evitarlos puede afectar gravemente a la obesidad y a la diabetes de tipo 2.

Así parecen demostrarlo investigadores de la Universidad de Maastricht (Holanda)... Que las temperaturas no tengan altibajos no es bueno para nuestra salud. Siempre se ha venido pensando que era justamente al revés, que la temperatura estable en los lugares cerrados era, además de confortable, bueno para nuestra salud pero ¡nuestro gozo en un pozo!. Como es natural las temperaturas extremas no son en absoluto saludables, pero sí los cambios moderados. Últimamente, en ciertos lugares de trabajo especializado, la temperatura se fija entre los 20-22 grados durante todo el año a fin de crear un ambiente agradable y de confort, que favorezca la creatividad de estos trabajadores.

Indirectamente nuestro metabolismo y sistema inmune también se acomoda a esa temperatura inamovible y, cuando salimos a la calle, nuestro organismo no está preparado para luchar contra los elementos. En cuanto a los afectados por la Diabetes de tipo 2, que es  un gran número de población de la tercera edad, la exposición a un frío intermitente les proporciona una mayor sensibilidad a la insulina que si están permanentemente en lugares climatizados. Tanto es así que esta exposición a las temperaturas alternativas es eficazmente comparable al tratamiento farmacológico. Naturalmente estas medidas naturales de exposición a los cambios de temperatura, deben ir asociados a un buen estilo de vida como la dieta y el ejercicio físico.

Está visto que, incluso cuando llegamos a viejos, Dios impide al ser humano el descanso y las comodidades. Nada pues de poner el termostato inamovible. Aunque moderando las situaciones extremas, a nuestro cuerpo le gusta notar los rigores del verano y los del invierno. Pues bien, eso ganará nuestro bolsillo... Curiosamente esta estrategia resultará también beneficiosa para la salud del planeta, puesto que consumiremos menos energía. En los países desarrollados el 40% de la energía demandada corresponde al consumo de nuestros edificios, siendo también principal responsable de las emisiones de CO2, por lo que al reducir la climatización matamos tres pájaros de un tiro: clima, salud y ahorro.

RAFAEL FABREGAT

25 de abril de 2017

2402- ALGO ESTÁ CAMBIANDO...

Algo está cambiando en Latinoamérica. Los investigadores lo tienen claro... Los casos de corrupción generalizada pueden dar la impresión de que los países sudamericanos están cada día peor gobernados, pero parece ser que no es así. Por mucho que se hable de ella más que nunca, la delincuencia gubernamental es menor. Los últimos informes revelan que lo que sucede es que la mayor severidad de los ciudadanos con sus gobernantes y la generalización del uso de redes sociales, están reflejando un mayor control por parte de la ciudadanía y una mayor dificultad de los políticos en usar el poder para enriquecerse. La gente está cansada de tanto abuso de poder por parte de los gobernantes.

Las gentes de América Latina están por fin despertando. Cada día que pasa el continente sudamericano se revela más inhóspito para quienes abusan de la confianza pública para la ganancia privada. A pesar de la crisis económica, el crecimiento de la clase media se hace evidente y con él la informatización y la denuncia de los casos de corrupción. No hay marcha atrás en esta nueva singladura. El mundo avanza hacia la igualdad de oportunidades, la justicia y el bien común. Ya va siendo hora... Miles de personas han perdido su vida en la consecución de ese logro que todos esperan con ansiedad. Más pronto que tarde la Justicia irá poniendo a buen recaudo a quienes sobornan y a quienes se dejan sobornar, con el único fin de enriquecerse. Seguramente habrá de pasar aún mucho tiempo para limpiar la basura acumulada, pero es importante que empiecen con ello.

La justicia es lenta y los resultados prácticamente invisibles, pero hay una cosa que es evidente: cada día se hallan más pruebas de esa corrupción generalizada y de las condenas que sufren quienes son declarados culpables. Solo eso ya es suficiente para que los gobernantes vayan sabiendo que las cifras desorbitadas que antes se llevaban limpiamente a sus cuentas privadas, es algo que está a punto de acabar. Todo eso es ya del conocimiento público y la Justicia no tiene más remedio que ir tomando cartas en el asunto. Las caídas continuadas de los regímenes corruptos va destapando toda la basura que había bajo las alfombras palaciegas de sus gobernantes. El resultado es que la preocupación del pueblo por este concepto está bajando.

Tres cuartas partes de la población latinoamericana estima que la sociedad en la que viven es injusta, puesto que sus gobiernos protegen los intereses de los privilegiados. A consecuencia de ello se están tomando medidas para una mayor transparencia en las cuentas del Estado y se han ratificado acuerdos internacionales contra la corrupción. La rapidez con la que la información llega al ciudadano, también favorece ese control. Los gobernantes ya no se sienten dueños de la situación como ocurría apenas unos años atrás. Tener una simple cuenta en Facebook ya está llegando al 50% de la población. El declive económico también ha ayudado a que el pueblo esté más vigilante en la actuación de sus gobernantes, para que el dinero de sus impuestos sea empleado adecuadamente.

RAFAEL FABREGAT

24 de abril de 2017

2401- LOS JUEGOS DE AZAR.

Loterías, casinos, apuestas de cualquier tipo... En todos los tipos de juego, las posibilidades de ganar o perder dependen poco o nada de la habilidad del jugador ya que, más pronto o más tarde, ganan siempre los que obligatoriamente han de ganar. En primer lugar gana el Estado, el cual tiene un alto porcentaje de gravamen sobre el juego. Nada menos que entre el 15% de las apuestas mútuas al 55% de juegos en casinos que superen los 4,36 millones de euros jugados. Si a todo eso sumamos los porcentajes que cada organizador del juego debe añadir, veremos rápidamente que es muy improbable que podamos apostar con alguna posibilidad de éxito. Es archiconocida la frase de que "la Banca siempre gana". 

La culpa y el motivo de que esto sea así no es solamente del organizador del juego, sino de los altos gravámenes que el Estado tiene sobre el juego. En lugar de darle la culpa a "la Banca" deberíamos dársela al Estado ya que éste es el único que tiene las ganancias aseguradas. A pesar de todo, deberíamos agradecer al Estado que esto sea así ya que, gracias a estos gravámenes sobre el juego, miles de millones que son absolutamente necesarios para mantener el país, salen de los bolsillos de los jugadores sin que tal desembolso les disguste. El juego es una ilusión por la que pagamos, a sabiendas, altos porcentajes que sabemos de antemano que se pierden en el camino de los premios. 

Sin embargo, a pesar de conocerlo, seguimos jugando todos los días. Lotería, Once, Bonoloto, Primitiva, Euromillones, Máquinas tragaperras, etc. Por supuesto a esto se suman los Casinos, Bingos y todo tipo de carreras y competiciones deportivas. 
Todos somos conocedores de que, antes de haber un solo euro de premio, Estado y Organizadores apartarán sus beneficios pero, aún así, seguimos jugando. Es la ilusión de saber que, a pesar de todo, siempre hay un ganador y... ¿por qué no podemos ser nosotros?. 
No hay otro sistema conocido de levantarte pobre y acostarte rico sin hacer nada y, a cambio de esa ilusión, estamos haciendo ricos a los demás, al tiempo que los pobres somos cada día un poco más pobres. 
¿Y si tocara...? Esa es nuestra perdición y, para más inri, la hacemos de forma consciente y voluntaria...

RAFAEL FABREGAT

22 de abril de 2017

2400- IMPOSIBLE VIAJAR AL ESPACIO.

No es nada nuevo, a finales de la década de los 70 el astrofísico norteamericano Donald Kessler ya se percató del problema. Con los adelantos de la tecnología espacial, cada día son más los restos de satélites que viajan a la deriva por el espacio. A menudo esos restos chocan unos con otros fragmentándose más y más. En aquellos momentos nadie le hizo el menor caso, habida cuenta la grandiosidad del espacio exterior y los limitados viajes espaciales que se llevaban a cabo, pero justamente esta semana pasada 400 expertos de todo el mundo se han reunido en Darmstadt (Alemania) para estudiar este fenómeno, habida cuenta los numerosos artefactos que cada año se colocan en órbita. La imagen es naturalmente desproporcionada, pero no es para tomarla a broma.

Ya no es cuestión de viajes espaciales, que también, sino que solo la vigilancia metereológica y los repetidores de imágenes y audio tienen en órbita miles de satélites que ya amenazan incluso nuestra propia integridad física. Ya no se trata de una carrera armamentística o de espionaje. Son muchos los satélites que nos permiten comunicarnos. Unos en perfecto estado y otros en desuso, pero cada día será más frecuente el choque y la fragmentación de unos y otros. Solo el choque de un satélite ruso y otro americano sobre Sibaria, generó más de 2.000 fragmentos que actualmente vuelan sobre nuestra cabezas. La NASA estima que actualmente hay 166.000 millones de fragmentos inferiores a un centímetro; 750.000 entre uno y diez centímetros y 21.000 entre una pelota de tenis y una de baloncesto. 

Eso sin contar los satélites que todavía vuelan enteros o los fragmentos de gran tamaño que se mantienen en órbita... La NASA se ha reunido con todos los expertos mundiales para proponer la recogida de esa "basura espacial". Desde luego no será fácil ni barato pero, si no se recoge, en el plazo de cien años será imposible lanzar nada al espacio sin un alto riesgo de colisión. Por pequeños que sean esos fragmentos, a 40.000 Km./hora son capaces de destrozar todo cuanto se ponga por delante. La primera prueba será el envió de un satélite desarrollado en Singapur que, por medio de seis ingenios menores portadores de un sistema de imantado, recogerán toda la "basura" que vayan encontrando en el espacio. Cuando cada uno de los ingenios menores haya recolectado una determinada cantidad de esa basura espacial, entrará en la atmósfera para desintegrarse con ella. 

En breve, ningún artefacto podrá lanzarse al espacio sin que pague la "tasa de recogida". 
Esta peligrosa basura espacial se ha hecho tan evidente que todos los países del mundo consideran imprescindible su recogida para poder seguir lanzando nuevos satélites. 
Desde 1957 hasta hoy han sido lanzados unos 6.000 satélites y esta proporción aumenta día tras día peligrosamente. 
La tecnología todavía no ha permitido al hombre visitar otros planetas pero, si no se toman medidas, cuando tengamos la tecnología no habrá caminos para desplazarse.

RAFAEL FABREGAT

21 de abril de 2017

2399- LAS ISLAS MALDIVAS.

Las Islas Maldivas no solo son un destino turístico por excelencia, sino también un país insular soberano cuya forma de gobierno es el de República Presidencialista. Las Maldivas es en realidad un archipiélago de alrededor de 1200 islas, de las cuales están habitadas 203. Su capital es Malé, situada en la isla del mismo nombre y en la que habita un tercio de la población total del país. La superficie total de Maldivas son 298 Km2. en la que hay unos 350.000 habitantes. Es por tanto el país menos poblado de Asia. El territorio fue colonia portuguesa, holandesa y británica, obteniendo su independencia en 1965. Con una altitud media de 1,5 metros sobre el nivel del mar, es también el país más bajo del mundo, vulnerable por tanto a un posible aumento del nivel del mar. Es de clima tropical húmedo con 2.000 mm de pluviometría anual y temperatura constante de 25ºC.


Maldivas se encuentra al sudoeste de Sri Lanka y a 450 Km. de la India, en pleno océano Índico. La religión oficial es el islam. El tsunami de 2004, con olas de 4,5 metros de altura inundó el país por completo muriendo cerca de un centenar de personas. La altura máxima de Las Maldivas está en la Isla Vilingili, donde se alcanza una altura de 2,8 metros sobre el nivel del mar.
La economía de Maldivas ha dependido históricamente de la pesca aunque, a partir de su independencia, el turismo ha pasado a ser el pilar más importante, hasta el punto de que sus habitantes se encuentran entre los más ricos de Asia, aunque con una riqueza muy mal repartida. 
A pesar de ese hipotético bienestar que señala su Renta per cápita, un 40% de la población vive con menos de 1 dólar al día.
Tal como ocurre siempre, el pez grande se come al chico y mientras el tercio de ricos se hicieron multimillonarios manejando el poder y la economía de Maldivas, el tercio de listos sin dinero alcanzó una economía media-alta y los miserables quedaron mucho peor de lo que estaban. Es el cuento de nunca acabar pero, como ya se sabe, este mundo no tiene remedio...


Mientras todo eso ocurre a nivel doméstico, Maldivas se ha convertido en destino turístico de súper lujo, Lugar donde van todos los millonarios del mundo, artistas y deportistas famosos y algún que otro caprichoso en 'viaje de novios' y pago aplazado a 24 meses, que de todo tiene que haber 'en la viña del Señor'. Allí se codean unos días con quienes gobiernan el mundo a su antojo y después los unos regresan a su trabajo de albañil u oficina y los otros a sus despachos en el piso 112 de Manhattan. Así es la vida.
Nada que decir al respecto puesto que cada cual se gasta, lo que tiene o lo que le prestan, en aquello que les da la gana... que suya es la hipoteca y los recibos que le llegarán.

RAFAEL FABREGAT

20 de abril de 2017

2398- LOS MUROS DE BALJENAK.

Baljenak es una isla croata deshabitada. Una de las 1244 islas que tiene Croacia, de las que solo 66 están habitadas. Baljenak es una maravilla semejante, desde el aire, a una huella humana. Nadie ha hecho el menor caso de esta isla en estos últimos años de expansión urbanística, quizás por su falta de agua dulce y los consiguientes altos costes que podrían derivarse de su urbanización. Pues bien, aquellos que puedan estar arrepentidos de haberla dejado de lado, no apreciando todo su potencial, seguramente ya han hecho tarde puesto que está en marcha el incluirla dentro del Patrimonio Cultural de la UNESCO y es que Baljenak no solo tiene Historia, sino que toda la isla es una historia en sí misma.

El motivo de parecerse desde el aire a una huella humana es, más que por su forma, por las numerosísimas paredes de piedra seca allí construidas a lo largo de los siglos. Nada menos que 23 Km. de muros en una superficie de 0,14 km2. Durante la conquista otomana del siglo XVI, los cristianos que habitaban las zonas próximas se refugiaron en esta isla sin interés para nadie y allí, año tras año y hasta bien entrado el siglo XIX, fueron cavando toda la superficie de la isla para poder cultivar alimentos con los que aportar la comida suficiente con la que alimentar a sus familias. Las numerosas piedras que les salían a cada golpe de azada les sirvieron para construir en terraza los diferentes bancales en los que poder sembrar los diferentes cultivos y para separar las propiedades de unos y otros. Todo este entramado de terrazas está salpicado también de refugios de piedra seca donde se cobijaban aquellas gentes.

La isla de Baljenak forma parte del archipiélago de Sibenik, en la costa Dálmata. La llegada del siglo XX y la derrota del Imperio Otomano en la I Guerra Mundial, hizo mejorar las condiciones de vida de la zona propiciando que sus gentes se instalaran en la isla próxima de Kaprije o en la zona continental de Sibenik. Poco a poco la gente fue abandonando estos cultivos paupérrimos, casi indigentes y a día de hoy solo algunos viejos propietarios, vecinos de la isla próxima de Kaprije, mantienen algún campo en activo. En la actualidad incluso algunos veraneantes llegan a la isla de Baljenak, curiosos por los comentarios que han escuchado de boca de los guías turísticos de la zona elegida para pasar unos días de asueto. Es el mundo de hoy, en el que los bien alimentados viajamos para visitar zonas donde otros apenas podían subsistir...

RAFAEL FABREGAT