15 de mayo de 2015

1759- CORAZÓN LOCO.

Efectivamente se trata de una canción del célebre artista cubano Antonio Machín, grabada en la discográfica DISCOPHON el año 1969.

No te puedo comprender
corazón loco,
no te puedo comprender 
y ellas tampoco.
Yo no me puedo explicar,
como las puedes amar tranquilamente,
yo no puedo comprender,
cómo se pueden querer,
dos mujeres a la vez y no estar loco...

Pero el fundamento de este post no es hablar de Antonio Abad Lugo (Machín) ni de sus mágicas canciones, sino de la dificultad de amar a dos mujeres a la vez, sin estar loco.

El protagonista de este post es en realidad Dick Dude, un hombre con un "defecto" congénito llamado difalia y que consiste justamente en tener dos penes en lugar de uno. Y no dos penes cualquiera, no. Son nada menos que 25 centímetros cada uno y en perfecto uso y servicio. Más de uno firmaría por tener la mitad de ese supuesto "problema". Un caso que nos puede parecer simpático pero al que, desde el punto de vista de una vida en normalidad, le vemos más inconvenientes que ventajas. Porque, claro... ¿cómo se puede cazar con dos escopetas a la vez y acertar al blanco, sin estar loco?. Otra cosa es que el hombre pueda dedicar su vida al mundo del cine porno o a la simple exhibición de tales "dotes armamentísticas". 


Actualmente, salvo contadas ocasiones, todos nos vestimos con ropa "pret a porter" pero, no hace tanto, trajes y pantalones se hacían a medida y una de las primeras preguntas del sastre en cuestión era: ¿hacia donde cargas?. Dependiendo de la respuesta, a la hora de cortar el patrón, se daba una holgura mayor en la parte indicada, pero esta cuestión no tiene problemática para el sastre cuando se trate de coser pantalones por encargo para Dick Dude, ya que habrá que dar la misma holgura en ambos lados. 


Normalmente en este tipo de "problemas" de la naturaleza, de la que suele darse un caso cada 5,5 millones de individuos, el segundo pene suele ser más pequeño y muchas veces sin ninguna utilidad, lo que hace que se elimine mediante una simple operación quirúrgica. Lo excepcionalmente anormal es que en el caso de Dick Dude se trate de dos miembros de gran tamaño y perfectamente útiles para la micción y la eyaculación. El asunto, como siempre pasa con las cosas del sexo, tiene su gracia pero... Como he dicho antes, dudo de su verdadera utilidad, a excepción del uso en pornografía y otros medios audiovisuales hoy tan de moda. Porque eso de amar a dos mujeres a la vez, está muy bien como canción de Antonio Machín, pero en la práctica... ¿Cómo y por donde empezar?.


Claro que esa clase de prejuicios son para gente chapada a la antigua. A las féminas de hoy en día, ni esta clase de cosas ni otras más complicadas si cabe, las asusta fácilmente. Aquellas modositas de épocas pasadas, donde había más teatro que realidad, impuesto por represiones políticas, religiosas y del qué dirán, ha dado paso a mujeres hechas y derechas capaces de luchar contra un león africano y de entregarse a un hombre doblemente dotado. ¿Desperdiciar una oportunidad y además por partida doble?. Pues solo faltaría... 
- ¡Me la pido! -dirán ellas.

RAFAEL FABREGAT

No hay comentarios:

Publicar un comentario